Histología
Las amígdalas palatinas, también llamadas tonsilas o anginas, son dos acumulaciones ovales de tejido linfoide situadas al fondo de la cavidad bucal, a ambos lados de la faringe (fauces). Forman parte del anillo linfático de Waldeyer junto con las amígdalas faríngeas o adenoides, las amígdalas peritubáricas y las amígdalas linguales. Se encuentran como una barrera primaria en la entrada del tracto respiratorio y digestivo.
Etimología
Amígdala: ἡ ἀμυγδάλη (‘amigdale’, gr.) ‘almendra’, ‘hueso de melocotón’ / amygdala, ae lat. ‘almendra’.
– Entra en el lenguaje científico cambiando su significado antiguo por las traducciones directas del árabe (término dual lauz ‘almendra’) al latín medieval de los textos médicos de Avicena y Albucasis. El término amygdala circuló sobre todo en tratados de cirugía ya en el siglo XII.
– Amígdala (val., cast.); amygdala (ing.) [es más habitual el uso de tonsil y palatine tonsil].
Para saber más:
- El término griego ἀμυγδάλη es muy usual, sobre todo en tratados médicos por ser la almendra ingrediente de muchas recetas (Ateneo, Banquete 52 c, d y 53 a). También es aplicable al latín amygdala, préstamo del griego, con sus variantes tardías amigdola, amandola (Plinio, Historia Natural 12.9.19).
- El griego tenía otros términos para hablar de este órgano: παρίσθμια (parísthmia, ‘las que están junto a la garganta’) o ἀντιάδες (antiádes, ‘las que están enfrentadas’); por su parte, el latín usa tonsillae y de ahí el término castellano tonsilas, sinónimo de amígdalas.
- El persa Ibn Sina (‘Avicena’), gran sabio del siglo XI, comparó en sus tratados médicos, en su obra Canon, esa parte de la anatomía con la morfología del fruto del almendro. En el mismo siglo, el cirujano cordobés Albucasis describió los procedimientos para aliviar la inflamación de amígdalas en su obra Kitab al-Tasrif.
Palatina: palatum ,i lat. ‘paladar’ + –inus, a, um (terminación de adjetivo)
– El término palatum se encuentra en uso desde la antigüedad (siglo I a. C., Cicerón, De Finibus 2.8.24) con el mismo sentido. También los poetas Ovidio (Metamorfosis 15.141), Horacio (Sátiras 2.8.38) y Virgilio (Geórgicas 3.388) hacen uso de este término. Aparece también en textos médicos latinos en Celso, siglo I d. C. y en autores tardíos.
– Palatina (val., cast.); palatine (ing.)
Para saber más:
- Según Epicuro el paladar era el órgano del gusto y del buen juicio (Cicerón, De Natura deorum 2.18.49).
- La palabra castellana paladar procede de una forma del latín vulgar reconstruida como *palatare, formada con sufijo de relación -al /-ar a partir de palatum, procedente del etrusco falad ‘cielo’. El paladar designa la bóveda de la cavidad bucal, el ‘cielo’ de la boca y por extensión también a la capacidad del gusto, pero que primero designaba la bóveda celeste y así lo usó el poeta arcaico Ennio según Cicerón (De Natura deorum 2.18.38).
- Mucho se ha debatido, pero no hay certeza de que los nombres Palatium y Palatinus que designan a la colina fundacional de Roma y posterior residencia de los emperadores se originen también en este radical etrusco que designaba el cielo lo celeste y posiblemente lo elevado. De este término latino procede el sustantivo castellano palacio.
Epitelio Estratificado plano no queratinizado
Histología
Revestimiento que poseen las amígdalas palatinas y que se apoya en una delgada capa de tejido conjuntivo. El epitelio presenta varias capas de células, de las cuales, las más superficiales presentan núcleo y las más profunda está en contacto con la lámina basal. Las más profundas son cuboides, las del medio poliédricas y las de la superficie son planas.
Etimología
Epitelio: ἐπί (epí, ‘sobre’) + θηλή, ῆς (thelé, ‘pezón’)
Epithelium: del griego ‘superficie con formas apezonadas’ + -iu(m) (sufijo latino).
– Entra en el lenguaje científico (inglés) como neologismo en 1748. Acuñada en 1703 en latín científico por F. Ruysch para designar ‘aquello que cubre el pezón’; en 1870 pasa a significar la ‘superficie con forma apezonada’.
– Epiteli (val.); epitelio (cast.); epithelium (ingl.)
Para saber más:
- Ruysch llamaba en latín científico tunica papillosa o epithelia a un revestimiento, distinto de la epidermis, que descubrió en diversas partes del cuerpo (como boca, labios, encías o glande) y que tenía una especie de mamelones; ese fue el motivo por el que le dio nombre. Por tanto, la palabra para él no tenía ninguna relación directa con la glándula mamaria o el pezón. Hay un detalle lingüístico que merece ser comentado: Ruysch tradujo una denominación latina tunica papillosa al griego, de ahí que usara en origen una forma femenina también, epithelia; después se usó como sustantivo y adoptó la forma neutra epithelium.
- θηλή, ῆς ‘pezón’ y por extensión ‘mama’, aparece en Eurípides Cíclope 56 y Platón Crátilo 414 a. Procede del infinitivo del aoristo θῆσαι (thesai) ‘chupar’ ‘mamar’.
- αἱ θήλειαι es un tipo de queso hecho en Creta (Seleuco cit9ado en Ateneo 14.650d). Quizá tendría forma de teta, de ahí nuestro ‘queso de tetilla’. Es posible que fuera un queso tierno y suave, ya que el significado del adjetivo θῆλυς, θήλεια, θῆλυ al designar ‘lo femenino’ se relaciona con algo delicado, débil y blando.
Estratificado: stratus, a, um (lat. ‘que se extiende en horizontal’) + facere (lat. ‘hacer’).
– Estratificat (val.); estratificado (cast.); stratified (ingl.).
Para saber más:
- De la raíz indoeuropea *ster-, *stor-, *strō-, *strā-, ‘extender’. Stratus es el participio masculino de perfecto de verbo latino sternere ‘tender por encima, cubrir’. A partir de esta raíz se crea el sustantivo deverbativo stratum, ‘cubierta’, ‘capa de un caballo’, ‘cubre de un lecho’ (Lucrecio, De rerum natura 4.849; Ovidio, Metamorfosis 5.34; Suetonio, Vida de los doce césares: Calígula 51). De la misma raíz indoeuropea tenemos los términos griegos τό στέρνον (stérnon, ‘pecho’, ‘esternón’) y τό στρῶμα (stroma, ‘cubierta’, ‘tapiz’).
Plano: planus, a, um (lat. ‘plano’ ‘llano’).
– Pla (val.); plano (cast.); flat, plane (ingl.).
Queratinizado: κεράτινος, η, ον (querátinos, ‘hecho de cuerno’, ‘córneo’) + izare (sufijo ‘poner en práctica’, ‘convertir en’ ) + atus (sufijo participio).
Para saber más:
- El adjetivo κεράτινος procede del sustantivo griego τό κέρας ατος ‘cuerno’. Encontramos el sustantivo griego ἡ κερατίνη en época tardía para referirse al instrumento de viento ‘corneta’ (Spt. 2 Reg. 2, 28). También está atestiguado el verbo κερατίζω ‘golpear con los cuernos’ (Spt. Ezech. 32, 2; Ps. 43, 7 ; Phil. 1, 57).
- El sufijo latino –izare muy prolífico en latín tardío fue tomado, para la formación de verbos, del griego -ιζειν con el mismo significado.
Cripta amigdalina
Histología
Pequeña invaginación existente en el epitelio que recubre la amígdala palatina. El epitelio se invagina y crea las profundas criptas amigdalinas. Pueden ser sencillas o ramificadas y en número variable (de 10 a 20). En las porciones más profundas de las criptas, el límite entre el epitelio y el tejido linfoide queda borrado, debido a la densa infiltración del epitelio por los linfocitos.
Por debajo de la mucosa nos encontramos con una lámina propia de tejido conectivo laxo con abundante en tejido linfoide difuso. Su estroma está formado por una malla reticular con células reticulares, células dendríticas, foliculares y macrófagos.
Etimología
Cripta: ἡ κρύπτη, ης (criptes, ‘bóveda subterránea’)
– Llega a las lenguas modernas a través de la forma latina crypta (‘galería subterránea’, ‘excavación’, ‘gruta’). Palabra patrimonial del castellano y valenciano.
– Cripta (val., cast.); crypt (ingl.)
Para saber más:
- En griego existe el adjetivo κρυπτóς ‘recubierto, escondido, secreto, cerrado, disimulado’ frecuente ya en Homero (Ilíada 14.168) y el verbo κρύπτω, (‘ocultar’).
Amigdalina: ἡ ἀμυγδάλη (amígdale) gr. ‘almendra’, ‘hueso de melocotón’ + inus, a, um (terminación de adjetivo). Véase amígdala.
Nódulos o Folículos linfoides primarios y secundarios
Histología
En las amígdalas palatinas además del tejido linfoide difuso e incluidos en el estroma nos encontramos con:
1) Nódulos o folículos primarios que son tejido linfoide nodular con forma más o menos esférica, cuyo componente celular principal es el linfocito B virgen en reposo (no activados). Son nódulos homogéneamente basófilos.
2) Nódulos o folículos secundarios que se observan más eosinófilos. Presentan una zona central denominada centro germinativo (zona eosinófila) que está rodeado por el manto o región cortical (zona basófila). En los centros germinales, nos encontramos con linfocitos B activados que pueden estar diferenciándose a células plasmáticas.
Etimología
Nódulo: nodus, i (lat. ‘nudo’) + –ulus, a, um (sufijo diminutivo)
– Entra en el lenguaje científico cambiando su significado antiguo (‘nudo pequeño’) en latín tardío con el significado de ‘pequeño tumor nudoso’. Se mantuvo con este significado en época medieval, ya que se documenta en 1478 en francés y en 1493 en traducciones al español de Guy de Chauliac.
– Nòdul (val.); nódulo (cast.); nodule (ingl.)
Para saber más:
- En latín clásico aparece nodus con el significado anatómico de articulación o vértebra (César, De bello gallico6.27.1; Plinio 11.177; Lucano 6.672). Con el sustantivo nodus también se hacía referencia al vínculo interpersonal esp. de amistad (Cicerón, De amicitia 51), así como también designaba la dificultad o el obstáculo (Cicerón, Cartas a Ático 5.21).
Folículo: follis, is (lat. ‘bolsa’, ‘saco’) + -cul(um) (sufijo para crear sustantivos con valor diminutivo).
– Término antiguo reintroducido. Documentada en 1482 en latín renacentista. En inglés se documenta en 1715. Significaba en latín ‘bolsita’ y Plinio (siglo I d. C.) lo usa para designar las glándulas [24.8.33 §49; 24.9.40 §65 ‘folliculus animalium’].
– Fol·licle (val.); folículo (cast.); follicle (ingl.).
Para saber más:
- Follis, is (-ium/ius) significa ‘fuelle’ (Livio 38.7.12; Virgilio Geórgicas 4.171; Horacio Sermones 1.4.19), ‘bolsa o saco de cuero’ (Cicerón De Inventione 2.149; Livio 9.13.9) y también en latín tardío ‘escroto’ (Celio Aureliano Acutae Passiones 3.17.165; Tardae 3.8.106). También como ‘vientre’ en latín tardío (‘estómago’ en Macrobio Saturnalia 7.4; Celio Aureliano Acutae Passiones 3.17.154). Plauto (Rudens 3.4.16), Marcial (14.47.2; 4.19.5) y Suetonio (Augusto 83) utilizan follis y folliculus para designar ‘una pelota para jugar llena de aire’ (‘balón’).
- ὁ φόλλις, εως, parece que se recoge en Ábidos (siglo V-VI d. C.) como pequeña moneda (Procopio Historia Arcana 25; Eustacio 136.13). Probablemente por su significado latino ‘saco de cuero para guardar monedas’, al final designó por metonimia ‘moneda’.
Linfoide: lympha, ae (lat. ‘agua’) + -ειδ-ής/-ές (-eides ‘que tiene el aspecto de’; cf. εἴδω).
– Entra en el lenguaje científico como neologismo híbrido grecolatino en el siglo XIX (en 1860 está documentada en inglés).
– Limfoide (val.); linfoide (cast.); lymphoid (ingl.).
Para saber más:
- No es seguro que el término latino lympha proceda del griego ἡ νύμφη (nymphe, ‘prometida’), de la raíz indoeuropea *sneubh- ‘novia’. En griego este término también hacía referencia a las Ninfas, divinidades femeninas relacionadas tanto con el agua dulce como el agua salada.
- Lympha designa el agua clara especialmente de un río o de un manantial (Lucrecio, De rerum natura 6.1178; Virgilio, Eneida 4.635; Ovidio, Metamorfosis 2.459). También Lympha era el nombre de una divinidad rural, una diosa acuática (Varrón, De re rustica 1.1.6).
Primario: primus, a, um + –arius, a, um (sufijo procedencia o pertenencia) (lat. ‘en primera posición’).
Primus, a, um: ‘uno de los primeros’, ‘principal’, ‘distinguido’.
– Primari (val.); primario (cast.); primary (ingl.).
Para saber más:
- El término primo con el significado de ‘hijo del tío’, viene de la expresión consobrinus primus, que hacía referencia al primer grado de consanguinidad.
Secundario: secundus, a, um + –arius, a, um (sufijo procedencia o pertenencia) (lat. ‘en segunda posición’).
Secundus, a, um: ‘perteneciente al segundo orden/nivel’, ‘secundario’, ‘inferior’.
– Secundari (val.); secundario (cast.); secondary (ingl.).
Para saber más:
- Secundus es una arcaica forma participial del verbo latino sequor ‘seguir’. Se llama secundus a aquello que sigue y empuja, favoreciendo y ayudando al éxito de las empresas. Este sentido procede del lenguaje marinero, en que ventus secundus, es aquel viento propicio que ayuda a la navegación. De ahí el verbo secundare ‘favorecer’ ‘ayudar’, de donde procede nuestra forma verbal ‘secundar’.
- El término castellano ‘segundo’ como la sexagésima parte de un minuto se debe a que, dividida la hora en minutos (minutum, lat. ‘parte mínima’), al volver a subdividir con un valor ‘inferior’ se recurrió al términosecundus (lat. ‘perteneciente al segundo nivel o a un nivel inferior’).
