Histología
La glándula pineal o epífisis es un órgano aplanado, semejante a una piña, unido al techo del tercer ventrículo, que emite un pequeño ensanchamiento, el receso pineal, hacia el tallo de fijación de la glándula pineal. Con imágenes positivas marca la línea media lo cual es de gran importancia clínica.
Etimología
Glándula: glandula lat. (glans, glandis (‘bellota’) + -ulus/a sufijo diminutivo).
– Palabra patrimonial del castellano y valenciano. En latín ya tenía significado anatómico para describir tumoraciones pequeñas (por metáfora).
Para saber más:
- Además de ‘bellota’, también se usa para designar el glande (del falo) en Celso y, como término militar, designa una bola de plomo o arcilla en forma de bellota que se arroja al enemigo (Lucrecio 6.179; 307; César, Guerra de las Galias, 5.43.1).
Pineal: pinealis, e lat. (pinea, ae (‘piña’) + alis, e sufijo relación para crear adjetivos).
– Palabra atestiguada ya desde la antigüedad, pues los médicos y anatomistas antiguos ya asociaron la forma de la glándula a la del fruto del pino. El filósofo cristiano Nemesius de Emasa, en el s. IV n.e. cita la glándula pineal en su obra De Natura Hominis.
– Glàndula pineal (val.); glándula pineal (cast); pineal gland (ingl.)
Para saber más:
- Herófilo de Calcedonia (s. IV-III a.C.) fue el primero en hacer una descripción de esta glándula. Se consideraba que tenía el control del flujo de la memoria hacia la conciencia. Galeno (s. II d.C.) la llamó con el término griego κωνόριον (konórion), diminutivo de κῶνος (konos) ‘piña del pino’.
- El adjetivo pinealis designa todo lo relacionado con el fruto del pino, pinea (Catulo 61.15; Plinio el viejo, Historia Natural 1.34.), así como aquello con forma cónica.
Epífisis: ἡ ἐπίφυσις, εως (epýfisis) ‘nacimiento’ ‘crecimiento sobre’ gr. (ἐπί ‘sobre’ + φύσις ‘naturaleza’ ‘esencia’ ‘constitución’).
– Palabra atestiguada desde Hipócrates, s. V a.n.e. con el significado de ‘zona de crecimiento del hueso’. En la Antigüedad tiene también un sentido general de todo aquello que crece sobre algo, en contraposición con hipófisis ‘excrecencia que crece por debajo’. Se entiende perfectamente su nombre dada su situación anatómica.
– Epífisi (val.); epífisis (cast); epiphysis (ingl.).
Para saber más:
- El término ἐπίφυσις contiene la raíz verbal φύ- del verbo φύω (fyo) ‘ser’ ‘nacer’ ‘crecer’. El verbo ἐπιφύω ‘crecer por encima de’ (Heródoto, 4.34), se utilizó especialmente para indicar excrecencia, por ejemplo, en Galeno (7.101) indica la conjuntiva del ojo. También puede aparecer con la idea de hostilidad como ‘abordar a alguien’ (Plutarco, Moralia 694a; Ateneo 507c).
Cápsula
Histología
Delgada capa de piamadre de la que parten tabiques de tejido conjuntivo hacia el interior de la glándula y la dividen en lobulillos bien diferenciados. Por los tabiques llegan vasos y fibras nerviosas a la glándula.
Etimología
Cápsula: capsula, ae lat. ‘caja pequeña’ (capsa, ae ‘caja’ + –ulus, a, um sufijo diminutivo).
– Término probablemente con uso anatómico y farmacológico desde el latín medieval, ya que se documenta en español con este significado en 1495, mucho antes que en otras lenguas modernas.
– Càpsula (val.); cápsula (cast); capsule (ingl.)
Para saber más:
- Término que en latín tenía el significado de ‘cajita’ (Catulo, 68. 36; Plinio el Viejo, Historia Natural 30.11.30; Gelio, Noches Áticas 10.15.14). Escritores cristianos de la Antigüedad también le dieron el valor de ‘reliquiario’ o ‘caja mortuoria’.
- La palabra latina capsa era utilizada especialmente como objeto de reposición de libros o escritos, un cartapacio (Cicerón, Contra Quinto Cecilio 16.51; Horacio, Sátiras 1.4.22): también para designar la caja para poner frutos (Marcial 11.8; Plinio el Viejo, Historia Natural 15.17.18).
Pinealocitos
Histología
Los pinealocitos constituyen la mayor parte de las células parenquimatosas de la glándula pineal (95%) cuya función principal es la secreción de melatonina, una hormona encargada de la regulación de los ritmos circadianos. A Microscopía óptica y teñida con hematoxilina-eosina son células grandes, de citoplasma pálido, con núcleo redondeado, a veces indentado, con nucleolo evidente. El citoplasma es ligeramente basófilo y contiene gránulos.
Etimología
Pinealocitos: pinealis, e lat. (pinea, ae ‘piña’ + alis, e sufijo relación para crear adjetivos) + τό κύτος, εος (kýtos) gr. ‘recipiente’.
Véase pinealis en ‘Glándula pineal’
– Pinealòcit (val.); pinealocito (cast); pinealocyte (ingl.)
Para saber más:
- τό κύτος, εος, significa ‘recipiente’. En origen, cavidad de un escudo (Esquilo, Siete contra Tebas 495), o recipiente tipo jarra (Esquilo Agamenón 322, 816, Sófocles Electra 1142). Véase el verbo κύω, que puede llegar a significar ‘concebir’, ‘estar embarazada’ (Aristóteles, Ranas 609, Platón, Leyes 789e).
Células intersticiales
Histología
Son células gliales, que mediante técnicas inmunohistoquímicas se observa que son GFAP (en ingles ‘glial fibrillary acidic protein’), por lo que están estrechamente relacionadas con los astrocitos. Se encuentran dispersas entre los pinealocitos o formando una cápsula interna a la cápsula de tejido conectivo glial. Presentan núcleos más pequeños, más oscuros e irregulares que los pinealocitos.
Etimología
Célula: cellula, ae lat. (cella ‘celda de panal de abeja’ + –ulus/a sufijo diminutivo).
– Entra en el lenguaje científico (inglés) en 1665 cuando se observan mediante microscopio las primeras células (con una estructura parecida a un panal de abejas).
Para saber más:
- En latín, cellula es un cubículo pequeño, por ej. donde viven los esclavos (Catón De re rustica 14); en latín medieval, también las pequeñas celdas de los monjes.
- En latín clásico, cella es una habitación/despensa para depositar el grano o los frutos o granero para animales (Catón De re rustica 3.2; Varrón Res rusticae 1.11.2; Cicerón, Verrinas 2.2.2).
- Capilla dentro de un templo con la imagen de algún dios (Vitrubio 3.1; 4.1; Cicerón Filípicas 3.12.30; Livio 5.50.6).
- Celda del panal abejas (Virgilio, Geórgicas 4.164; Plinio, 11.11.10).
Intersticiales: inter- lat. ‘entre’ + stiti (sisto ‘poner de pie’ ‘situar’) + –al (sufijo relación creación de adjetivos).
– Adjetivo documentado en inglés por primera vez en 1646. Se trata, pues, de un neologismo del s. XVII. Sin embargo, el sustantivo intersticio, del que procede el adjetivo, se encuentra ya en latín tardío.
– Cèl·lules intersticials (val.); células intersticiales (cast.); Interstitial cells (ingl.).
Para saber más:
- En latín tardío interstitium, a partir del perfecto del verbo compuesto intersistere, tiene ya el significado de ‘espacio que media entre dos cosas o cuerpos’ (Macrobio, Comentario al Sueño de Escipión 1.6; Amiano Marcelino 20. 3.10) o ‘intervalo de tiempo’ (Marciano Capella, 6.600).
Acérvulos cerebrales
Histología
Arenisca o arenilla cerebral. Son concreciones ricas en calcio que aparecen en la glándula pineal y aumentan con la edad. Están compuestos, sobre todo, por cristales de hidroxiapatita formando agregados de cristales extracelulares.
Etimología
Acérvulo: acervulus lat. (acervus, i ‘montón’ ‘pila’ + –ulus/a sufijo diminutivo).
– Término acuñado por el médico alemán Nicolaus Lisignolo en 1785. En latín clásico tenía el significado literal de ‘montoncito’.
– Acèrvul (val.); acérvulo (cast.); acervulus (ingl.)
Para saber más:
- El sustantivo acervus solía utilizarse para denominar el conjunto de grano apilado (Plauto, Pséudolo 1.2.55; Cicerón, Tusculanas 5.15; Lucrecio 3.198). También tenía el sentido de ‘multitud’ (Horacio Epístolas 1.2.47; Plinio 36.5.4; Ovidio, Remedia amoris 424). Cuando hacía referencia al lenguaje, hacía mención a un recurso retórico formado por acumulación, en griego σωρείτης (soreítes) (Cicerón, Academica Priora 2 [Lucullus] 16.49; Horacio, Epístolas 2.1.47).
Cerebral: cerebralis, e lat. (cerebrum,i ‘cerebro’ + –al [sufijo relación creación de adjetivos]).
– El adjetivo está documentado en latín renacentista en 1533. Sin embargo, el sustantivo cerebrum ya se utilizaba en la antigüedad para designar el órgano localizado en el encéfalo.
– Cervell (val.); cerebro (cast.); brain (ingl.)
Para saber más:
- El sustantivo cerebrum procede de la raíz indoeuropea *ḱerh₂- ‘cabeza’ ‘cuerno’, que comparte con los términos griegos κάρα (kara) ‘cabeza, cara’, κρανίον (kraníon) ‘cabeza, cráneo’ o κέρας (kéras) ‘cuerno’ (de este último lexema provienen palabras como queratina). En latín cerebrum hacía referencia tanto en sentido anatómico al cerebro (Plauto, Casina 3.5.19; Terencio, Adelfos 571 y 782; Virgilio, Enei da 5.413), como en sentido figurado al entendimiento (Plauto, Aulularia 2.1.30; Horacio, Sátiras 2.3.75). Destacamos la siguiente afirmación de Cicerón en Tusculanas 1.19: in cerebro dixerunt esse animo sedem (‘dijeron que en el cerebro la razón tenía su sede’).
Lobulillo
Histología
Pequeña porción de tejido parenquimatoso de la glándula pineal rodeado por tejido conjuntivo, por el que discurren vasos y fibras nerviosas.
Etimología
Lobulillo: λοβός, οῦ (lobós) gr. ‘lóbulo’+ –ulus/a (sufijo latino diminutivo) + –illo (sufijo diminutivo).
– Lobel (val.); lobulillo(cast.); lobule (ingl.)
Para saber más:
- El sustantivo λοβός ya tenía en griego antiguo el significado de ‘lóbulo’, tanto de la oreja (Homero, Ilíada14.182; Aristóteles, Historia de los animales 492a 16), como del hígado, cuya relevancia era clave en las cuestiones adivinatorias (Esquilo, Prometeo 495; Eurípides, Electra 827; Platón, Timeo 71c). En plantas, designa la vaina de las legumbres (Teofrasto, Historia de las plantas 1.11.2) y en especial la parte blanca de las hojas de las rosas (Galeno 12.748).
- Interesante la recaracterización del diminutivo en castellano, ya que al sufijo latino -ulus, se le añade el español -illo.
